jueves, 22 de septiembre de 2016

SEÑORES POLITICOS, por Rhodéa Blasón


        En menos de un año acudimos en dos ocasiones a las urnas para elegir a quién gobierne España durante la próxima legislatura. Pero en las dos elecciones la formación de gobierno fue fallida (no es el momento de explicar por qué). Pero yo vuelvo a lo de siempre, ¿eses señores que se dedican a la política son conscientes de lo que significa representar a los ciudadanos que les confiaron su voto? ¿Se dan cuenta de la cantidad de españoles que mal viven con subsidios de apenas cuatrocientos euros al mes?.

      Al margen de partidos, colores o siglas políticas yo creo que no quieren darse cuenta de lo mal que lo está pasando la ciudadanía. Los discursos que se escucharon en cualquiera de las dos últimas sesiones de investidura no convencen a nadie. El pueblo está harto de que lo amenacen con los consabidos recortes económicos a los pensionistas, funcionarios, educación, sanidad y demás. Los señores políticos cobran sustanciosos emolumentos económicos (algunos por dormir en el parlamento, otros por no asistir a las sesiones y otros por jugar con los aparatos electrónicos que les pagamos los españoles de a pie); estas personas que dicen buscar lo mejor para nosotros incrementan su elevado sueldo participando en distintas comisiones en las que nunca se llega a ningún acuerdo, Tienen de manera gratuita un elevado número de servicios de los que la mayoría de los votantes (que sí los tienen que pagar) no son conscientes de que les son regalados y sus pensiones son vitalicias.

      En el mes de septiembre, en el que todos los padres tenemos que desembolsar una importante cantidad económica para pagar los libros de nuestros hijos, me cansé de escuchar a los políticos reiterando que en España la educación pública es gratuita, ¿en dónde?. La Constitución Española así lo estipula, pero no es verdad. Yo por el libro más económico que compré para mis hijos para una sola asignatura pagué treinta y ocho euros, sumen a esto que la asignatura tenga varios libros, eleven la cantidad del precio según las materias y multiplíquenlo por el número de asignaturas. No hace falta ser matemático para darse cuenta de que, como mínimo, hablamos de cuatrocientos euros, sin contar material escolar. Y, por favor, no se corten, ya puestos, si sus hijos van a la universidad, cuyas matrículas y tasas son excesivamente abusivas y el coste de los libros, y gastos colaterales, en esta etapa es impresionante, miren de hipotecarse porque sino ¿cómo vamos a mantener a nuestros hijos en esta etapa de preparación anterior a la laboral?. ¿Tal vez interesa que los jóvenes no se preparen adquiriendo conocimientos? La Educación es Cultura, y un país que no fomente esta premisa no tiene futuro.

      En esta España en la que vivimos los políticos no se dan cuenta de que los gastos de estudios en la mayoría de los casos los asumen los abuelos, ¿y qué pasa con quién no los tiene? ¡No podrá estudiar!. Si me intentan hablar de becas diré que son un “engañabobos” porque muy pocos estudiantes, a pesar de que tengan buenas notas, llegan a ellas. Pobres abuelos, que pagaron toda una vida para vivir sin preocupaciones en su jubilación y ahora tienen que mantener a los hijos en el paro y a los nietos estudiantes sacando dinero de las ventas de los pocos recursos que pudieron ahorrar durante tantos años. O exquilmando sus excasas pensiones para aportar dinero necesario para que sus nietos tengan la educación que ellos no pudieron tener y que sus padres no pueden mantener por estar en el paro o hipotecados. Estos mayores tienen que hacer tantos números para llegar a final de mes que si piensan en pagar la farmacia no comen o viceversa, y dedican su precariedad a ayudar a hijos y nietos sin poder disfrutar con alegría de la paga por la que tanto lucharon.


       Hablar de educación pública gratuita en un mes en el que la mayoría de las familias españolas tienen que empeñarse para pagar los libros con los que poder dar una educación digna a sus vástagos y vestirlos de cara al invierno me parece una falacia, como muchas cosas más de las que hablan los señores políticos que parecen no darse cuenta de la verdadera gravedad de la situación económica actual.

      Un pueblo sin Educación es manipulable: la Educación es uno de los Derechos Fundamentales que los políticos niegan a nuestros hijos; también lo es comer, tener una vivienda digna, una vejez tranquila y serena, ...pero todo esto no interesa. Es mejor mirar para otro lado; prometer siempre en campaña electoral, pero luego olvidar lo prometido. ¡Las palabras se las lleva el viento! ¿Cuántos años más podremos sobrevivir así?



6 comentarios:

  1. Perfecta visión de lo que cuesta estudiar a los hijos

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  2. Acabas de expresar con,relativamente pocas palabras la situación de la educación en este país.👏👏👏 Es una lástima que los que tienen en sus manos mi educación y la de miles y miles no lo vayan a leer o,si lo hacen, mirarán para otro lado

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    1. No te importe compartirla Irene siempre que cites mi blog. Y agradezco mucho tus palabras. Un abrazo

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